Técnica para la inyección de insulina

Si en un articulo anterior sobre las zonas de inyección de insulina te hablaba de dónde ibas a ponerle las inyecciones de insulina a tu hijo diabético, en este artículo te quiero explicar la técnica para la inyección de insulina.

Antes quiero sugerirte que es muy conveniente que los propios niños aprendan cuanto antes a hacerse los controles de glucosa en sangre y a inyectarse la insulina, pero en tu caso que tu niño es aún muy pequeño, vas a tener que hacerlo tú hasta que él aprenda (o mejor dicho, que tú le vayas enseñando cómo hacerlo).

Las consideraciones previas a la inyección de insulina pasan, como no podía ser de otra manera, por las precauciones higiénicas necesarias:

  • lavarte tú las manos con agua y jabón para manipular las jeriguillas, agujas, plumas de insulina y en general todo el material que vas a usar
  • limpiar la zona donde vayas a aplicar la inyección también con agua y jabón o bien con alcohol, y esperar siempre a que se seque la zona antes de inyectar (para ello puedes ayudar haciendo aire con la mano).

El segundo paso, del que ya hemos hablado, es la preparación de la insulina (o de la mezcla si ese es el caso). No te olvides remover las insulinas turbias.

Ya tienes la jeringuilla cargada con la insulina que vas a inyectar y ya sabes la zona y el punto donde hacerlo. Ahora toca inyectarla.

Has de coger la jeringuilla con una mano (igual que cogerías un bolígrafo o una pluma). Yo particularmente ya tengo el dedo índice en el émbolo de la jeringuilla o en el botón de la pluma para inyectar la insulina.

Con la otra mano, se coge un pellizco amplio de carne en la zona de inyección.

Inyeccion de insulina

El pinchazo, el momento más “traumático”. Pero no tengas ningún miedo, no lo es tanto y es totalmente indoloro para tu niño (cuando sea más mayor ya te lo dirá él mismo); es más el miedo que tienes a hacerle daño que el propio pinchazo en sí.

A mí me gusta clavar la aguja con un golpe seco y rápido. Otras personas sin embargo (mi hija por ejemplo) lo hacen poco a poco, como empujando la aguja. Lo importante es hacerlo firme y sin miedo, con la confianza y la mentalidad de que no le estás provocando ningún daño o mal a tu niño sino todo lo contrario: le estás salvando la vida.

Te digo esto último porque es uno de los principales temores que tenemos: que le vamos a hacer daño y que eso es lo último que deseamos.

La inclinación del pinchazo variará según la longitud de la aguja (las de 5 y 8 mm. son las más usadas en la diabetes de niños) y la cantidad de grasa que haya bajo la piel. Lo correcto es que la insulina se aplique bajo la grasa pero sin llegar al músculo (es decir que no sea una inyección intramuscular) y para eso se variará el ángulo del pinchazo entre 45º y 90º para que la aguja penetre más o menos profundamente.

Inyeccion de insulina

Pero al igual que te decía con las zonas del pinchazo, tampoco te obsesiones mucho con estos detalles o te preocupes exageradamene en si lo habrás hecho bien o no. Lo importante es poner la insulina, eso sí, “dentro del cuerpo”.

Te lo digo porque a veces nos ha pasado con los nervios o prisas (o porque se ha movido el niño) se sale la aguja y parte o toda la insulina queda fuera y esa, por supuesto, que no le va a hacer ningún bien a tu hijo; y por otro lado, como no sabemos la cantidad que ha salido fuera, pues tampoco podemos volverle a pinchar de nuevo la cantidad faltante. En resumen que tendremos que vigilarlo y controlarlo un poco más hasta la próxima inyección de insulina para ver los niveles de glucosa cómo se comportan.

Una vez pinchada la agua, inyectar la insulina lentamente y esperar unos segundos antes de sacar la aguja para dar tiempo a que termine de salir la insulina (esto es más importante y necesario hacerlo si se está usando una   pluma de insulina en vez de jeringuillas).

Ya solo queda ponerle el capuchón protector a la aguja (para evitar accidentes) y tirar la jeringuilla o la aguja (si se está usando una pluma de insulina). Ya te dije también en otro artículo que se podría reutilizar un par de veces si es necesario (con el mismo tipo de insulina) pero que la aguja pierde el filo y deja de ser “indolora” (esto también te lo podría decir tu niño más adelante).

Una última cosa que también nos ha pasado: a veces pinchas en algún pequeño vaso sanguíneo y al cabo de unas horas aparece un pequeño derrame morado interno. No te culpes mucho por ello, es inevitable y pasa a veces. Evita ese punto hasta que se quite (tarda unos días), pero no tiene más importancia.

¿Quieres comentarnos aquí tus experiencias?.

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